En la actualidad, donde la movilidad sostenible y el ciclismo urbano han experimentado un crecimiento significativo. La adopción de un seguro de bicicleta emerge como una medida esencial para proteger nuestros activos y garantizar una movilidad sin preocupaciones.
Contar con una póliza adecuada para bici no sólo protege la inversión material, sino que también brinda tranquilidad al ciclista, permitiéndole disfrutar de su actividad sin preocupaciones constantes sobre la seguridad de su bicicleta.

Diferentes riesgos a los que está expuesta una bici
El robo es una amenaza constante, ya que las bicicletas son objetivos atractivos para los ladrones debido a su movilidad y versatilidad. El vandalismo también representa un peligro, ya que las bicicletas pueden ser objeto de actos malintencionados que van desde rayones hasta daños más significativos, comprometiendo su funcionalidad y estética.
Además, los accidentes son una realidad inherente a la movilidad en bicicleta, ya sea por colisiones con otros vehículos, caídas o eventos imprevistos en el entorno. Estos incidentes pueden resultar en daños considerables para la bicicleta y, en algunos casos, incluso representar riesgos para la seguridad del ciclista.

Coberturas principales
Daños a terceros
Pagar los perjuicios que puedas ocasionarles a otras personas o a sus bienes, por ejemplo, muerte, lesiones personales o daños a objetos hasta el límite de la cobertura.
Gastos defensa judicial
En caso de que recibas una demanda, se asignará un abogado que te defenderá y hará las investigaciones y reconstrucciones de los hechos.
Seleccionar un seguro que se adapte a las necesidades individuales del propietario de la bici no solo proporciona una cobertura adecuada, sino que también brinda la tranquilidad necesaria para disfrutar plenamente de la movilidad en bici.
